CARACAS / WASHINGTON D.C. – En una operación militar sin precedentes que ha sacudido el tablero geopolítico mundial, el presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, ha confirmado la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. A través de su red social, Truth Social, el mandatario estadounidense difundió la primera fotografía de Maduro como detenido, confirmando que se encuentra a bordo del buque de asalto anfibio USS Iwo Jima.
La Operación «Bum-Rushed»
Según los detalles ofrecidos por el propio Trump en una entrevista para Fox & Friends, la captura se produjo durante la madrugada de este sábado en una incursión de fuerzas especiales de élite (Delta Force) en Caracas.
El operativo incluyó ataques aéreos a gran escala contra infraestructuras estratégicas y bases militares como Fuerte Tiuna, donde el líder venezolano fue sorprendido. Trump detalló que Maduro intentó refugiarse en un área de seguridad blindada con acero, pero que las fuerzas estadounidenses actuaron con tal rapidez que «no logró entrar».
Detalles de la fotografía
En la imagen publicada, se observa a un Nicolás Maduro visiblemente desorientado, vistiendo un conjunto deportivo gris (buzo Nike) y portando gafas de sol o protectores oculares. Según fuentes de la Casa Blanca, el detenido fue trasladado inicialmente en helicóptero desde suelo venezolano hasta el USS Iwo Jima, que navega en aguas internacionales del Caribe.
«Nicolás Maduro a bordo del USS Iwo Jima. Un vuelo agradable, estoy seguro de que les encantó», escribió Trump con su característico tono irónico en redes sociales.

Destino: Nueva York
La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, confirmó que tanto Maduro como Flores serán trasladados a Nueva York para enfrentar cargos federales por narcoterrorismo y tráfico de drogas, basados en acusaciones que datan de 2020. Bondi aseguró que el matrimonio enfrentará «toda la ira de la justicia estadounidense en suelo estadounidense».
Reacciones en Venezuela
Mientras en Miami y sectores de Caracas se reportan celebraciones espontáneas, la vicepresidenta Delcy Rodríguez calificó el acto como un «secuestro imperialista» y exigió fe de vida del mandatario. Venezuela ha sido declarada en estado de emergencia, aunque la operatividad de sus mandos militares tras los bombardeos sigue siendo incierta.