Lima, 10 de octubre de 2025 — José Jerí Oré, hasta ahora presidente del Congreso de la República, juró esta madrugada como el nuevo Presidente de la República del Perú por sucesión constitucional, luego de que el Parlamento aprobara la vacancia de la exmandataria Dina Boluarte.
Jerí, un abogado de 38 años y congresista por el partido Somos Perú, se convierte así en el octavo presidente del país en menos de una década, en medio de una profunda crisis política e institucional que se acentúa por la grave ola de inseguridad ciudadana.

Ascenso por Sucesión Constitucional
La juramentación se produjo en el Pleno del Congreso después de que la moción de vacancia contra Boluarte alcanzara los votos necesarios. La destitución se motivó principalmente por la incapacidad del gobierno anterior para controlar el incremento de la criminalidad y la inseguridad que azota el país. Ante la ausencia de vicepresidentes, y conforme al artículo 115 de la Constitución Política, el cargo recayó en el titular del Poder Legislativo.
Promesa de «Gobierno de Transición, Empatía y Reconciliación»
En su discurso de asunción, el nuevo mandatario hizo un llamado a la calma y la estabilidad, prometiendo un «gobierno de transición, empatía y reconciliación nacional».
Jerí Oré fue enfático al declarar la guerra a la delincuencia. «El principal enemigo está afuera, en las calles, las bandas criminales, las organizaciones criminales, ellos son el día de hoy nuestros enemigos, y como enemigos, debemos declararle la guerra a la delincuencia”, sentenció el flamante presidente. También apeló a la ciudadanía, afirmando que «en democracia y en tranquilidad, podemos construir el país que siempre debimos ser».
Un Mandato Marcado por Cuestionamientos
La llegada de Jerí a Palacio de Gobierno no ha estado exenta de polémica. Su trayectoria política ha sido señalada por presuntas irregularidades y el nuevo jefe de Estado asume el cargo con una alta presión y escrutinio público, incluyendo menciones de organismos de derechos humanos sobre investigaciones previas en su contra, que la Fiscalía ha optado por archivar.
Con su ascenso, la presidencia del Congreso ha recaído en el hasta entonces primer vicepresidente del Parlamento, Fernando Rospigliosi. Se espera que el nuevo gobierno de transición se enfoque en la seguridad y en garantizar el equilibrio institucional hasta las próximas elecciones generales.